sábado, 17 de enero de 2015

Día 28: (¡Día de disco!)

Este viernes (pasado) fuimos los 4 a ver a un profesor de la Nata que tiene una banda de rock de la que nos venía hablando hace tiempo.

Durante la mañana, como es de costumbre, desperté temprano y esperé pacientemente a que mi hermana despertara. Comimos 2 pizzas a la hora de almuerzo (sí, somos unas hambrientas) y estaban buenísimas.

Al terminar de almorzar apareció la Nata, que llegaba del trabajo, nos dijo que esa noche nos íbamos a quedar despiertas hasta cerca de las 2 de la mañana mínimo. Y que iba a dormir, exigiendo que NADIE la despertara hasta las 8... eran las 4.

Antes de que se durmiera mi hermana y yo salimos a pasear. El error de este día fue que a diferencia de los demás, hacía más frío que lo habitual, y fuimos más desabrigadas de lo habitual. Conclusión, las tiendas sirven para recuperar calor corporal.

Pasado eso volvimos a casa, cerca de las 6 de la tarde, y en un silencio mortal. La Nata seguía dormida y sabíamos, que si las despertábamos, no íbamos a despertar a "La Nata" íbamos a despertar a "La furia". 

Estuvimos en silencio hasta que llegó Mario, que se nos unió a nuestro silencio (Esto parecía ciudad de hueso) Hasta que cuando ya eran las 7:56 se nos ocurrió empezara hacer un poco mínimo de ruido. Cosas como ocupar el microondas, tostar pan, y esas cosas.

A las 8 la Nata salió de la pieza. Comió pan y yo fui  tomar una ducha para empezar mi sesión de maquillaje.

Para entrar a ver el concierto los que asistían debían ser mayores de 16 años, y obvio yo tengo 14. Mi hermana me eligió ropa, y me iba a maquillar. El plan, era que si no me dejaban entrar debía andar con llaves preparada para volverme en taxi :(

Antes de salir me quedé con una de las identificaciones de mi hermana (la que tiene la foto en blanco y negro) donde realmente si no estás prestando atención nos parecemos. Al llegar tomé una coca-cola, y comimos unas tapas.

Nos acercamos a la disco. Era el momento de fuego, me hice la grande, pasé la entrada despreocupadamente, el que estaba ahí me dejó pasar. Entramos y ¡Nos pusimos a celebrar que entré! ¡La Nata en secreto suponía que no iba a entrar! Malaa...

Estuvimos un rato antes de que empezara el concierto de Rock. ¿Qué puedo decir al respecto? La Nata nos dejó con las expectativas por el cielo, cuando lo escuchamos... superó mis expectativas, ¡ESTUVO FANTÁSTICO! ¡Genial, insuperable, increíble, maravilloso, chulísimo, padrísimo, y ya no conozco más sinónimos! (Tu falta de lenguaje Camila...)

Bueno, durante el concierto nos movíamos al ritmo de la música, aplaudíamos cuando acababa una canción mientra exigíamos otra... y otra...y otra... 

Cuando terminó pusieron música normal de una disco, y a esa hora, mi existencia llevaba muchas, muchas, horas sin dormir (una vez leí en alguna parte que una persona que no duerme durante 17 horas seguidas tiene efectos similares al de consumir alcohol... estaba a dos horas de cumplir las 24) pero me sobraba energía, me salía hasta de las orejas.

Así que con la música mi mente se puso a pensar en una mezcla de Shake It Up (Un programa de tele) , y Just Dance (Un juego de Wii). Y me puse a bailar, ¡Lo estaba dando todo! No me acuerdo de los pasos que estaba haciendo, pero hubo canciones, desde bailando de Enrique Iglesias, hasta unas que nunca antes había oído.

Mientras yo bailaba mi hermana estaba tomándose fotos con un tipo amigo de la Nata... Yo solo me reía de que él a cada rato le decía guapa.

Para el final, salimos despidiéndonos de todos y vimos a el profe de la Nata, que estaba cantando y en mi mente era como: "¡Hey! Tú estabas cantando, ¡Estuvo genial!"

Después nos despedimos y subimos a un taxi para llegar a casa. Me quité la capa de maquillaje que tenía y me hice la dormida hasta que me dormí.

(Acabo de descubrir que se puede cambiar la fuente .-. Adiós por hoy)

domingo, 11 de enero de 2015

Día 23 (¡Segundo día de ski!)

Por lo que veo he tomado el mando del blogg...
Volviendo al tema ¡Segundo día de ski!
Esta mañana no no queríamos mover. No nos queríamos levantar. Nos dolía todo. Hasta el pelo. Pero de todas formas nos levantamos, vestimos y subimos a esquiar.
En la mañana, la nieve estaba algo… durita, como hielo, y era un poco más peligroso y un poco más doloroso en caso de caídas. Pero pronto se empezó a derretir un poco y todo fue genial.
Este día fue un poco diferente, porque no estábamos solos, no. Estábamos con unos compañeros de trabajo de Mario (Cardiólogos) y pues como éramos 8… ¡Llenamos una telecabina! Una de las que estaba ahí ocupó unos de los esquís de la Nata, y la Nata ocupó unos nuevos que no le gustaban. Que para mí está muy loca sino le gustan. Y al final del día no reclamó.
Primero subimos en la silla del mar (una leeenta con musiquita) y esquiamos algunas veces en la pista verde. Luego Mario y Nata se perdieron y nosotras seguimos esquiando un rato. Sin caídas. A las 1 nos teníamos que reunir todos e uno de los lugares para comer. Y cuando era nuestra última tirada mi hermana se cayó. Se estaba levantando cuando una nube de nieve cayó sobre ella y la Nata se rio. Sip, la Nata es mala.
Bajamos juntos y comimos unos pancitos hechos por la Nata ayer en la noche.  Algo que olvidé de ayer… en la noche la Nata hizo panes. Pero más divertido botó 4 huevos al piso. Y después los cocinó y los puso en los panes.
Pero estaban buenos. Luego nos volvimos a separar de los demás pero mi hermana y yo nos quedamos con la Nata y Mario. Justo en ese momento había fila en nuestra silla. Y nos subimos a otra que solo daba a pistas azules.
Así es, dos principiantes en pistas azules. ¿Qué creen que pasará? Primero la silla iba a velocidad luz. Y al llegar hicimos muchos, muchos, pero muchos giros lentos para reducir la velocidad de la empinada bajada. Ahora lo que están esperando oír ¿Cuántas veces se cayeron en la pista azul? ¡Ninguna! Bien, la pista azul, luego de dos bajadas uno se podía pasar a la verde. Nosotras nos pasamos a la verde.
Subimos 4 veces en esa silla de velocidad luz, dos veces acompañadas y 2 solas. Luego decidimos  volver a nuestra silla, a la que nos habíamos acostumbrado. Pero al momento de subirnos nos dimos cuenta de que no estábamos tan acostumbradas.
Terminamos por acostumbrarnos a la velocidad luz y esta silla… era… ¿Cómo decirlo? Subiría más rápido caminando, con los esquís puestos,  hiendo por las rocas y sin palitos. Después de eso volvimos a la otra silla y subimos hasta que estaban a punto de cerrar la silla.
Cuando llegamos arriba. Al inicio de la pista azul. Nos llamaron. Las telecabinas que nos bajan de la montaña estaban por cerrar. Y nosotras estábamos a una pista y media de distancia. A siete minutos de bajada a velocidades psicopáticas.
¿Qué hicimos? Ja, bajamos hechas unas cornetas, pero con giros y control.
Llegamos volando a toda velocidad, corriendo por las escaleras para rogar alcanzar una telecabina cuando. La vimos a unos metros andando.
Nos subimos con un profesor y dos chicas que reclamaban porque sus teléfonos no tenían batería.
En la telecabina llamaron a mi hermana y fijamos un punto de encuentro. Lican ray .
Llegamos hasta ahí y devolvimos los equipos. Nuevamente, al separarme de las botas me sentí temiblemente ligera. Extraño ese peso…  esquiar…
Nos subimos al auto y subimos a la Nata después. Mientras nos devolvíamos nos alimentamos un poco y luego llegamos.
El día anterior, mientras estábamos en el auto, nos habíamos drogado con antiinflamatorios para que no nos doliera caminar… Hoy no nos drogamos.
La Nata estaba coja. Mi hermana casi lloraba con cada paso. Yo me reía de ellas mientras me retorcía igual o peor que ellas.

Para finalizar con el día ¡Si tomé un antinflamatorio! Y ahora puedo mover los dedos para escribir. Pero igual que ayer, no me arrepiento de nada. Lo haría de nuevo mañana. Si es que no me dolieta tanto la pierna… Sobre eso. Mientras estaba yo felizmente tomando una ducha me encontré con ¡El moretón de año! En mi pierna. Que hasta ahora es un profundo misterio de donde salió. Porque es una línea, que está sobre donde terminan las botas. O sea, what? Pero, si no es grave se me pasará… Sin más que decir, aparte de que la olla a presión está sonando. Se despide Camila.










sábado, 10 de enero de 2015

Día 22 (The ski day!)

No sé por qué lo puse en inglés, pero todo suena mejor cuando lo dices en inglés. ¡Hablemos del día de hoy!
Este día empezó cerca de las 7 de la mañana con mi hermana ordenando que me despertara. No quería. Posiblemente dormí una o dos horas en la noche pero el punto es que NO. ME. QUERÍA. LEVANTAR. Pero me levanté igual, en estado zombie. No recuerdo muy bein lo que pasó esa mañana, pero sé que no desayuné.
Subimos al auto y traté de dormir el camino hacia sierra nevada. No lo conseguí. Pero se me quitó una buena parte del sueño. Para cuando me di cuenta ya estábamos caminando hacia Lican-Ray(? Para alquilar equipos… para mi hermana y para mí.
La primera gran odisea de andar con las botas de ski es el peso.  Tardamos un rato en acostumbrarnos pero no fue casi nada compara do con lo siguiente: Escaleras. Estas botas no te dejad doblar el tobillo en ningún sentido posible. Te inmovilizan desde la rodilla para abajo. Y ¿Qué se ocupa para bajar escaleras? ¡Los tobillos! Finalmente decidimos esperara a que el Mario y la Nata fueran por sus equipos. Consideramos que nos iban a abandonar… ¡Pero luego aparecieron! Nos subimos a el teleférico que nos subía hasta donde se empezaba a esquiar.
La Nata supuso (como la geniaza que es) que me daría calor así que me hizo sacarme el polar celeste. Ese fue el momento en que no volvía  ver ese polar. Andaba solo con polera (amarilla) pantalón de nieve (blanco) chaqueta (verde limón) y las famosas botas de ski.
Al llegar arriba teníamos unas breves clases sobre lo esencial para esquiar. Luego de dos horitas ya no éramos unas inexpertas. Girábamos para ambos lados, frenábamos, no entrabamos TANTO en pánico… Y fue entonces cuando Mario apareció.
Lo divertido de esto fue que mientras subíamos la última vez con el que nos enseñaba, llamó a Mario nuestro papá… solo reímos porque la explicación para eso era bastante larga. Luego de lanzarnos por la pista verde apareció susodicha Nata.
Fuimos asentarnos y la Nata hizo unos panes de molde con queso y jamón (doble queso para quienes querían) y ese fue el desayuno. Como a las 12 de la mañana.
Almuerzo, que yo sepa no hubo. Pero es que subimos una tras otra, tras otra, tras otra vez. Al principio íbamos lentamente y frenando sin caídas, o por lo menos no graves. Y entonces nos cambiamos a la siguiente pista, también verde, pero al lado de una azul. (Para los que no sepan esos son los colores de las pistas por lo que entendí: Verde: Fácil, Azul: normal, roja: difícil, negra: ¡Hey! Cuidado con morirse ;)
En un momento en la pista verde al lado de la azul. Yo no sé qué demonios hice. Pero no pude frenar tan bien como antes. Y entonces empecé a ir a una velocidad psicopática. En mi mente eran unos 200 kilómetros por hora. En la realidad como máximo llegué a los 80… Supongo. Llegué abajo y no vi a nadie. Mario apareció unos minutos después. Y minutos más tarde mi hermana y la Nata.
Para colmo ya estaban cerca de cerrar. ¿¡Qué!? Fue mi reacción. Para mí aún eran las 9 y en realidad eran las 4. O sea ¿¡WTF!? Nos alcanzábamos a subir unas cuantas más… y ahí fue cuando todo se fue a la nieve para mí.
La Nata había decidido quedarse atrás un rato… no sé por qué. Pero ñee, yo subí con Mario, este me obligó a ir adelanté, grave error. Yo estaba acostumbrada a seguir a Mario, y ahora él me seguía. Y yo en un arrebato de estupidez no miré una señalización y me pasé a una pista azul. Una azul. Yo. ¡Una principiante! 3 veces me caí. ¡3! ¡3! Y rodé varios metros antes de terminar. La nieve se metió en mis guantes y bajo mi polera. Maldición. Pero ¿Eso me iba a detener? ¡Caro que no!
Subí una vez más. Esta vez por la pista correcta. Me caí otras cuantas veces, más porque no lograba girar bien que por otra cosa. Pero yo era feliz cayéndome. Hasta que me caí feo.
Hay varios tipos de caídas. Cuando te caes muy fuerte se te salen los esquís. Si no se te sale ninguna no es nada. Si te sale uno una mala posición, a lo más te duele un ratito. Si se te salen 2 los demás paran a preguntarte si estás bien.
Se me salieron los 2. Caí de cara a la nieva y rodé a velocidad psicopática otros 6 segundos. Solo para hacerme la bacán me levanté al tiro. Mario y una chica desconocida me llevaron los esquís desde unos 20 metros más tras hasta donde yo estaba. Sí, todo eso rodé. Yo me había golpeado un poco… Pero la nieve estaba blanda y se me pasó antes de lograr llegar abajo.
Ya después de eso cerraron los cosos que suben y tuvimos que irnos :( en el auto comimos unos pastelitos, una Coca-Cola DESCAFEINADA. Y volvimos a la casa. Al llegar me bajaron ganas de escribir y escribí.
En estos momentos no sé que es lo que está haciendo Mario, creo que queque.
La Nata está hablando sola sobre lo que cree que es mi súper tos. Hace unos días que toso misteriosamente. La Nata dijo, y lo cito:
Nata: Puede ser una tos de irritación… Algo como asmático… O es una tos de friki. ¡Cami, eres una friki! ¡Yo soy una friki! ¿Será contagioso?
Supongo que vamos a comer algo y luego… Dormir, mañana podríamos ir a sierra nevada… pero además que requiero recuperar horas de sueño me ha dolido hasta subir las escaleras de la casa. Sí. O sea que mañana Camila no va a existir, va a ser carne molida.
Sin más que refutar, ¡se despide Camila!
P.D.: Una lección que aprendimos hoy: Hay novatos, hasy gente lenta, hay los que no avanzan, y después los snowborders, esos les gusta andar reptando.

P.D.2: En un momento de mi existencia me pregunté ¿Cómo pueden vivir las personas y yo me incluyo, sin haber andado nunca en esquís?




 desayuno-almuerzo (12:15)
nata y mario cerveza, las peques leche puleva con chocolate













final del día: agotadas pero felices!

jueves, 8 de enero de 2015

Día 20: (¡Día de Tapas!)

Esta mañana desperté feliz de mi vida ¡Yeah! Primero salí de la pieza para no despertar a mi hermana. Al salir me di cuenta de que no había sacado ni mi celular…  Como todos lo días solas en Granada yo espero a que mi hermana despierte y que hagamos algo. Hoy no fue la excepción. Ayer mis hermanas había hecho pie de limón así que lo primero que hice fue servirme y comer ¡DELICIOSO! Luego logré reentrar a la pieza y saqué mi teléfono y material de lectura.
Una vez acabado mi material de lectura jugué Wii. Mi hermana aun no despertaba. Me aburrí del Wii y traje mi computador, ahí empecé a hacer todo lo posible para distraerme. Hasta que finalmente me gritó: “¿Hagamos pizza?” y yo obviamente, ya que eran las 3 (y yo despierta desde las 8) acepté con mucho gusto.
La Nata nos había dejado una nota en el horno que decía: “No usen el horno sin la lata” Sobre el horno había una bandeja negra. Pusimos la pizza sobre la bandeja y la cocinamos mientras el Just Dance 4 nos daba música.
Cuando finalmente estuvo lista la insípida pizza quedó la mitad quemada, solo un poco. Comimos y luego bailamos, hasta que me harté. Hacía demasiado frío para salir así que nos quedamos vagando por ahí. Yo estaba corrigiendo unos textos mientras mi hermana ¿Whatsapeaba? Algo en el teléfono. Cuando revisé mi teléfono me di cuenta de que la Nata me había dicho que nos juntáramos en Benetton a las 7:30, quedaban como 2 horas así que nos arreglamos, yo seguí pegada al computador (Oh sí, ya casi termino de corregir).
Cuando llegamos (En bicicleta) la Nata no estaba. La íbamos a llamar… si tuviésemos el pin de la tarjeta del teléfono… Primero sin saldo, o desactivado y ahora tiene nuevo pin. El mundo no quiere que tengamos teléfono. En fin, la Nata no aparecía, así que nos empezamos a preocupar, cosas como ¿Habrá otro Benetton por aquí? Y es que como hay 2 Mangos, dos Zaras, dos de todo ¿Por qué no dos Benetton?
Mientras esperábamos mi hermana fue temiblemente atacada por una extraña, que solo la quería saludar. Y luego apareció susodicha Nata. Mi hermana previamente me había dicho que tenía que comprar poleras, porque se ha enterado que solo he traído 3 poleras. ¡En mi defensa yo quería traer más! Pero estaban en… alguna parte de mi casa que desconozco.
En fin, después de vagar por varias tiendas no encontramos nada… como para nosotras. Luego teníamos planeado ir de Tapas.
Fuimos a comer. Y a tomar… ¡Coca-Cola! Después de… 3 rondas, yo solo bebí 2 Coca-Cola. Y comí. Obvio.
Luego volvimos a casa para… hacer cosas. Yo durante las tapas estaba inspiradísima. Así que llegué y mientras mis hermanas hablaban yo me dediqué a escribir todo lo vagaba en mi cabeza. Cuando vine a escribirlo en el computador pensé en: “¿Vas a escribir una idea o el día de hoy?” y eme aquí escribiendo el día de hoy.
La nata lleva cerca de 2 horas diciendo que se va a ir a dormir, pero la estufa la llama a gritos.

Esperando que la Nata duerma algún día. Y luego nosotras claro. ¡Adiós por hoy!

martes, 6 de enero de 2015

Día 14 (El cristo, de Río, en Lisboa)

Hoy seguimos en Portugal, Lisboa. Y ya que ayer nos dormimos temprano... hoy teníamos que levantarnos temprano. Fuimos a recorrer el palacio nacional de Sintra, el castillo de la pena (que tristeza...) y el castillo de los Moros.
El castillo de la pena está sobre un cerro, y en auto solo subimos hasta cierto punto, así que, obviamente, caminamos el resto de la subida.
La verdad es que desde abajo parecía DEMASIADO y en realidad solo fue MUCHO, no niego que me cansé mucho, pero en mi mente me veía hecha polvo a la mitad.
Luego de eso, en el castillo de al lado subimos a los muritos y al llegar a una de las varias torres la Nata, mi hermana y yo nos echamos en una roca a observar a dos tipas que consideramos patéticas.
Las 2 tipas estaban "bailando" y tenían un gorro para que la gente dejara monedas. Su baile era... cómo decirlo... daba vergüenza, casi ni se movían. Y nos reímos de ellas un rato y luego volvimos a nuestra caminata por los muritos.
Después salimos y fuimos (en auto. ¡Yey!) A la punta de Portugal, la costa, que si nadas mucho llegas a Brasil. Mario se bajó del auto y nos dijo: "Si se caen me voy a enojar mucho" entonces nosotras miramos el suelo y no nos caímos. (Que raro ¿No?)
Ahí comimos crusants (imaginemos que sé cómo se escribe) y la Nata se quedó lagartijeando al sol. Nos quedamos hipnotizadas por las olas un buen rato, hasta que finalmente lo superamos y seguimos.
Un rato después avanzamos a otra "playa" pero de piedras. Esta vez yo fui muy tonta y bajé sin lentes de sol. (por si no saben ha estado soleado TODO EL DÍA)  entonces Mario me decía que me alejara de la sombra... sí, yo sin lentes de sol y sin sombra... me dolieron un poco los ojos pero ñee.
Luego caminamos a una cosa muy genial de piedra (irregular) hasta llegar a un lugar en el que todos miraban expectantes: una piedra. Algo tenía que pasar, así que la Nata, mi hermana y yo nos sentamos a mirar.
Resulta que la piedra era como una cueva que cada vez que llegaba una ola rociaba agua. Y había muchas posas alrededor (que supuse las había llenado la cuevita) entonces las 3 nos quedamos esperando olas grandes para ver como rociaba agua.
Unos minutos después se oyó un chapuzón y nos volteamos, lo que vi fue Mario con el pie derecho metido en una de las mil y una posas. Ataque de risa en 3... 2... 1...
Mario retrocediendo para sacar una foto full profesional pisó una posita y se mojó todo el pie. Hasta el auto no dejé de reír, ¡Pero lo intentaba! Nos subimos al auto y Mario... estaba un poco enojado...
Mario: ¡Si no me dejan de molestar me voy a enojar de verdad!
Silencio.
Yo que aun me atacaba de risa internamente agarré mi telefonito y empecé a escribir TODO este día para calmar mi ataque de risa :) y resulta que mientras la Nata ayudaba a Mario a secar su calcetín Mario se des-enojó :) así que ¡todo bien! Lo único malo... es que estaba el aire acondicionado full para secar el calcetín y... ¡MORÍA DE JODIDO CALOR MIENTRAS SE SECABA EL CALCETÍN! Morí... pero sobreviví...

Para finalizar el día vimos el atardecer en: "El cristo, de río, en Lisboa" y eso se ve UNA SOLA vez en la vida... en ese momento en el que el sol... se convierte en un quequito por su forma... tan esponjoso… ya no redondo…

Día 12 (año nuevo) por Pame.

Fue un año nuevo muy diferente a todos los que había tenido alguna vez, jamás me hubiera imaginado que pasaría un año nuevo en Lisboa, al lado del Mar, abrigada como oso y viendo los fuegos artificiales tan cerca como nunca antes.
El día 31 salimos temprano por la mañana, ni recuerdo la hora porque salimos en modo zombie y casi con el pijama puesto, después de muchas horas de viaje, con paradas cortísimas solo para ir al baño y alimentándonos de la "bolsa de comida" y la gran hamburguesa de la Nata(Gracias Nata por alimentarnos), llegamos a Lisboa, solos los 4 pasaríamos un año nuevo increíble!
Ya que llegamos temprano, aprovechamos de recorrer la ciudad, comer por ahí, subir cerros (en ascensor) y bajarlos a pie, conocer y disfrutar el ambiente fiestero que se vivía en las calles.
El show de año nuevo, empezaba a las 22, es por esto que nos ubicamos en un buen lugar para poder ver, cantamos (en un portugués muy chamullado), bailamos, nos reímos y esperamos que fueran las 12, vimos los fuegos artificiales y comimos unos churros (gigantees con azucar flor)
Y eso no es todo, la historia de año nuevo comenzó después de las 12, porque teníamos mucho frio y estabamos cansados así que decidimos irnos de la plaza y el concierto en donde estaba la celebración, ya que la Nata estaba congelada y parecía un pingüino de lo abrigada que estaba, empezamos a caminar para tomar el metro, ibamos nadando contra la corriente y por suerte no nos perdimos entre tantaa gente, después de mucho rato caminando llegamos al metro, la gente corría hacia adentro de la estación y algunas personabas empezaron a colarse en el metro para alcanzar a subirse, pero justo cuando atinamos que no ibamos a alcanzae; el metro se nos fue, así que salimos tristes y cansados a buscar alguna forma de llegar al hotel no tan tarde, en el camino escuchamos ambulancias y la Nata lo único que decía "por culpa del metro nos perdimos el accidente" (no se si se han dado cuenta, pero es muy graciosa de noche, con frío y sueño) empezamos a caminar y caminar y caminaar por la ciudad siguiendo a Mario como siempre, porque el es nuestro guía... Luego de mucho rato caminando, llegamos a un lugar conocido y cercano al hotel y Mario nos dijo "solo quedan 3 cuadras!!" La nata entre frio, enojo y cansancio por el viaje, la hora y todo empezó a contar las cuadras mientras caminábamos y a reclamar porque no fueron 3 sino que 7 u 8.
Llegamos al hotel y nos fuimos a dormir los 4 a nuestras camas y a descansar de un laaargo día y un largo viaje para así el día siguiente tener energías y poder salir a conocer mejor Lisboa.

DIA 17

Ya niñas, hoy es Libre… eeeeh!!. Dormir, flojear, jugar wii. Recuperarse un poco de la impresión y mañana ya volver al trabajo.
 Ah, y me acabo de declarar en huelga porque nadie más escribe nada aquí y tal vez estoy puro dando la lata.

Agradecimientos especiales a Mario, que aparece muy poco en las fotos porque las ha tomado todas él; y cuando lo he intentado yo, no le gusta como sale, grgrgr, mientras q las nuestras las colgamos todas así no más sin anestesia, sin censura, más ridículas o menos pero en fin, es lo q hay. Lo he pasado excelente y sé q habría trabajado más estos días y viajado menos, si no hubiera tenido a dos pequeñas q nos hacen reir todo el día, q han sido la excusa perfecta para pedir algunos días, pasear, conocer, en fin… gracias equipo! Los quiero mucho!!! 

DIA 16


Ya volviendo, pasamos por Córdoba: la Mezquita (año 786), el centro, la tortilla gigante de patatas.

Granada: Yeiii!! Hogar. Supermercado. Salteo thai-fusión de Mario con cous-cous. Y bueno, lo más importante, lo q nos motivó a volver 1 día antes de lo previsto: la llegada de los Reyes Magos!! El desfile de los reyes más antiguo de España, que este año repartieron 15.000 kg de dulces y algunos juguetes q no pudimos atrapar, como la pelota q le tiraron a la Pame y después me pegó a mi y a Mario y la recogió otra persona,.. sí, la descoordinación nuestra alcanza niveles insospechados. Llenamos un gorro de 255 dulces, todo un récord! Mi meta eran más de 10 pero no contaba con un tan buen equipo!! Así q volvemos con nuestro tesoro de los reyes magos y degustamos un delicioso pavo en un salteo thai-fusión de Mario con cous-cous. Felicitaciones a las pequeñas que, pese a su cara de sospecha, han probado todas las comidas.