martes, 6 de enero de 2015

Día 14 (El cristo, de Río, en Lisboa)

Hoy seguimos en Portugal, Lisboa. Y ya que ayer nos dormimos temprano... hoy teníamos que levantarnos temprano. Fuimos a recorrer el palacio nacional de Sintra, el castillo de la pena (que tristeza...) y el castillo de los Moros.
El castillo de la pena está sobre un cerro, y en auto solo subimos hasta cierto punto, así que, obviamente, caminamos el resto de la subida.
La verdad es que desde abajo parecía DEMASIADO y en realidad solo fue MUCHO, no niego que me cansé mucho, pero en mi mente me veía hecha polvo a la mitad.
Luego de eso, en el castillo de al lado subimos a los muritos y al llegar a una de las varias torres la Nata, mi hermana y yo nos echamos en una roca a observar a dos tipas que consideramos patéticas.
Las 2 tipas estaban "bailando" y tenían un gorro para que la gente dejara monedas. Su baile era... cómo decirlo... daba vergüenza, casi ni se movían. Y nos reímos de ellas un rato y luego volvimos a nuestra caminata por los muritos.
Después salimos y fuimos (en auto. ¡Yey!) A la punta de Portugal, la costa, que si nadas mucho llegas a Brasil. Mario se bajó del auto y nos dijo: "Si se caen me voy a enojar mucho" entonces nosotras miramos el suelo y no nos caímos. (Que raro ¿No?)
Ahí comimos crusants (imaginemos que sé cómo se escribe) y la Nata se quedó lagartijeando al sol. Nos quedamos hipnotizadas por las olas un buen rato, hasta que finalmente lo superamos y seguimos.
Un rato después avanzamos a otra "playa" pero de piedras. Esta vez yo fui muy tonta y bajé sin lentes de sol. (por si no saben ha estado soleado TODO EL DÍA)  entonces Mario me decía que me alejara de la sombra... sí, yo sin lentes de sol y sin sombra... me dolieron un poco los ojos pero ñee.
Luego caminamos a una cosa muy genial de piedra (irregular) hasta llegar a un lugar en el que todos miraban expectantes: una piedra. Algo tenía que pasar, así que la Nata, mi hermana y yo nos sentamos a mirar.
Resulta que la piedra era como una cueva que cada vez que llegaba una ola rociaba agua. Y había muchas posas alrededor (que supuse las había llenado la cuevita) entonces las 3 nos quedamos esperando olas grandes para ver como rociaba agua.
Unos minutos después se oyó un chapuzón y nos volteamos, lo que vi fue Mario con el pie derecho metido en una de las mil y una posas. Ataque de risa en 3... 2... 1...
Mario retrocediendo para sacar una foto full profesional pisó una posita y se mojó todo el pie. Hasta el auto no dejé de reír, ¡Pero lo intentaba! Nos subimos al auto y Mario... estaba un poco enojado...
Mario: ¡Si no me dejan de molestar me voy a enojar de verdad!
Silencio.
Yo que aun me atacaba de risa internamente agarré mi telefonito y empecé a escribir TODO este día para calmar mi ataque de risa :) y resulta que mientras la Nata ayudaba a Mario a secar su calcetín Mario se des-enojó :) así que ¡todo bien! Lo único malo... es que estaba el aire acondicionado full para secar el calcetín y... ¡MORÍA DE JODIDO CALOR MIENTRAS SE SECABA EL CALCETÍN! Morí... pero sobreviví...

Para finalizar el día vimos el atardecer en: "El cristo, de río, en Lisboa" y eso se ve UNA SOLA vez en la vida... en ese momento en el que el sol... se convierte en un quequito por su forma... tan esponjoso… ya no redondo…

1 comentario:

  1. me encantó la versión Cami de ese día!! definitivamente, y no solo por ser una anciana, me voy a jubilar

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