Hoy seguimos en Portugal, Lisboa. Y ya que ayer nos dormimos
temprano... hoy teníamos que levantarnos temprano. Fuimos a recorrer el palacio
nacional de Sintra, el castillo de la pena (que tristeza...) y el castillo de
los Moros.
El castillo de la pena está sobre un cerro, y en auto solo
subimos hasta cierto punto, así que, obviamente, caminamos el resto de la
subida.
La verdad es que desde abajo parecía DEMASIADO y en realidad
solo fue MUCHO, no niego que me cansé mucho, pero en mi mente me veía hecha
polvo a la mitad.
Luego de eso, en el castillo de al lado subimos a los
muritos y al llegar a una de las varias torres la Nata, mi hermana y yo nos echamos
en una roca a observar a dos tipas que consideramos patéticas.
Las 2 tipas estaban "bailando" y tenían un gorro
para que la gente dejara monedas. Su baile era... cómo decirlo... daba
vergüenza, casi ni se movían. Y nos reímos de ellas un rato y luego volvimos a
nuestra caminata por los muritos.
Después salimos y fuimos (en auto. ¡Yey!) A la punta de
Portugal, la costa, que si nadas mucho llegas a Brasil. Mario se bajó del auto
y nos dijo: "Si se caen me voy a enojar mucho" entonces
nosotras miramos el suelo y no nos caímos. (Que raro ¿No?)
Ahí comimos crusants (imaginemos que sé cómo se escribe) y
la Nata se quedó lagartijeando al sol. Nos quedamos hipnotizadas por las olas
un buen rato, hasta que finalmente lo superamos y seguimos.
Un rato después avanzamos a otra "playa" pero de
piedras. Esta vez yo fui muy tonta y bajé sin lentes de sol. (por si no saben
ha estado soleado TODO EL DÍA) entonces Mario me decía que me alejara de
la sombra... sí, yo sin lentes de sol y sin sombra... me dolieron un poco los
ojos pero ñee.
Luego caminamos a una cosa muy genial de piedra (irregular)
hasta llegar a un lugar en el que todos miraban expectantes: una piedra. Algo
tenía que pasar, así que la Nata, mi hermana y yo nos sentamos a mirar.
Resulta que la piedra era como una cueva que cada vez que
llegaba una ola rociaba agua. Y había muchas posas alrededor (que supuse las
había llenado la cuevita) entonces las 3 nos quedamos esperando olas grandes
para ver como rociaba agua.
Unos minutos después se oyó un chapuzón y nos volteamos, lo
que vi fue Mario con el pie derecho metido en una de las mil y una posas.
Ataque de risa en 3... 2... 1...
Mario retrocediendo para sacar una foto full profesional
pisó una posita y se mojó todo el pie. Hasta el auto no dejé de reír, ¡Pero lo
intentaba! Nos subimos al auto y Mario... estaba un poco enojado...
Mario: ¡Si no me dejan de molestar me voy a enojar de
verdad!
Silencio.
Yo que aun me atacaba de risa internamente agarré mi
telefonito y empecé a escribir TODO este día para calmar mi ataque de risa :) y
resulta que mientras la Nata ayudaba a Mario a secar su calcetín Mario se
des-enojó :) así que ¡todo bien! Lo único malo... es que estaba el aire
acondicionado full para secar el calcetín y... ¡MORÍA DE JODIDO CALOR MIENTRAS
SE SECABA EL CALCETÍN! Morí... pero sobreviví...
Para finalizar el día vimos el atardecer en: "El
cristo, de río, en Lisboa" y eso se ve UNA SOLA vez en la vida... en ese
momento en el que el sol... se convierte en un quequito por su forma... tan esponjoso…
ya no redondo…
me encantó la versión Cami de ese día!! definitivamente, y no solo por ser una anciana, me voy a jubilar
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