Barcelona!!
Por fin. Paseo de Gracia, las Ramblas, Barrio Gótico, borde del mar. El amor
platónico que surgió entre Pamelita y John Lennon, siempre lo recordaremos.
En el puerto, barquitos estacionados y justo están los de “la vuelta al mundo”,
2 tripulantes, 3 meses de viaje y ninguna parada… plop! Había uno auspiciado
por Neutrógena, obviamente nos acordamos de Jorge y justo tenía un tripulante
chileno! (pero no era él, sniff). Paseamos, vimos muchos chinos, un perro veloz
y paramos en los juegos infantiles… Cami con su manito en recuperación no se
subió, pero los demás niños gozamos en la ruedita. Ya de noche nos disfrazamos
de pascueras para terminar de recorrer Barcelona y tomar una micro camino a
casa de la Bego. ¡Navidad! ¡Navidad!...
Llegamos y
nos encontramos con otros amigos chilenos, abrimos una patita de jamón serrano
y descubrimos la adicción de la Nata a cortarla… mi secreto, desconocido e
inexplorado vicio: cortar jamón! hasta tener acalambrado el antebrazo, y seguir
y seguir y seguir! Era un buen equipo, Nata corta, Cami y los demás van
probando y… sí, está buena. Van llegando los invitados y van bajando los
vinitos y el pisco sour; sale el pavo preparado por Olivier, el cheesecake de
Begoña, el pie de limón de Paulina. Regalos para todos! Y siguen los vinos, las
conversaciones, llamadas por skype, saludos navideños, hasta pasadas las 4am.
Mario cortando: jamón y sobretodo dedo. Bueno, nos vamos. Ahora toca
disfrazarse de oveja y seguir riéndonos en el hotel; lamentar la pérdida del
guante de Mario y hacer de oveja ninja. Ya son las 5, ahora sí toca dormir.
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