martes, 6 de enero de 2015

Día 12 (año nuevo) por Pame.

Fue un año nuevo muy diferente a todos los que había tenido alguna vez, jamás me hubiera imaginado que pasaría un año nuevo en Lisboa, al lado del Mar, abrigada como oso y viendo los fuegos artificiales tan cerca como nunca antes.
El día 31 salimos temprano por la mañana, ni recuerdo la hora porque salimos en modo zombie y casi con el pijama puesto, después de muchas horas de viaje, con paradas cortísimas solo para ir al baño y alimentándonos de la "bolsa de comida" y la gran hamburguesa de la Nata(Gracias Nata por alimentarnos), llegamos a Lisboa, solos los 4 pasaríamos un año nuevo increíble!
Ya que llegamos temprano, aprovechamos de recorrer la ciudad, comer por ahí, subir cerros (en ascensor) y bajarlos a pie, conocer y disfrutar el ambiente fiestero que se vivía en las calles.
El show de año nuevo, empezaba a las 22, es por esto que nos ubicamos en un buen lugar para poder ver, cantamos (en un portugués muy chamullado), bailamos, nos reímos y esperamos que fueran las 12, vimos los fuegos artificiales y comimos unos churros (gigantees con azucar flor)
Y eso no es todo, la historia de año nuevo comenzó después de las 12, porque teníamos mucho frio y estabamos cansados así que decidimos irnos de la plaza y el concierto en donde estaba la celebración, ya que la Nata estaba congelada y parecía un pingüino de lo abrigada que estaba, empezamos a caminar para tomar el metro, ibamos nadando contra la corriente y por suerte no nos perdimos entre tantaa gente, después de mucho rato caminando llegamos al metro, la gente corría hacia adentro de la estación y algunas personabas empezaron a colarse en el metro para alcanzar a subirse, pero justo cuando atinamos que no ibamos a alcanzae; el metro se nos fue, así que salimos tristes y cansados a buscar alguna forma de llegar al hotel no tan tarde, en el camino escuchamos ambulancias y la Nata lo único que decía "por culpa del metro nos perdimos el accidente" (no se si se han dado cuenta, pero es muy graciosa de noche, con frío y sueño) empezamos a caminar y caminar y caminaar por la ciudad siguiendo a Mario como siempre, porque el es nuestro guía... Luego de mucho rato caminando, llegamos a un lugar conocido y cercano al hotel y Mario nos dijo "solo quedan 3 cuadras!!" La nata entre frio, enojo y cansancio por el viaje, la hora y todo empezó a contar las cuadras mientras caminábamos y a reclamar porque no fueron 3 sino que 7 u 8.
Llegamos al hotel y nos fuimos a dormir los 4 a nuestras camas y a descansar de un laaargo día y un largo viaje para así el día siguiente tener energías y poder salir a conocer mejor Lisboa.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. estamos de acuerdo en todo ! la inagotable bolsa de comida (maní, papas fritas, calugas, mandarinas, galletas, maní, barritas de cereal (2 tipos), chocolates, más maní, plátanos, naranjas, croissants, pastéis de belem, berlin, maní por supuesto... [no me acuerdo])
    el frío glacial y yo cansada q me pongo "protestante", pero bueno, los demás días la acostada era más temprano por suerte
    y sí... tampoco me esperaba un año nuevo así, para nada... ha sido genial, único e inolvidable

    ResponderEliminar